¿Qué “tipo de intelectual” encarnaron Bello y Sarmiento?

bellosa1

Me parece importante señalar el contexto en que se insertan estos personajes y que corresponde a lo que podríamos denominar el proyecto liberal del siglo XIX. Un plan “fundacional” de los estados nacionales emergentes latinoamericanos como el chileno. Un modelo que se organizó de la matriz cultural impuesta desde el poder en América Latina no obstante, muchas veces, su orientación democrática, en la res-pública. El discurso que mejor encarna esta propuesta es “Facundo, Civilización o Barbarie” de Domingo Faustino Sarmiento. Se plantea hacer de América un continente civilizado dejando atrás su carácter “bárbaro”. Lo significativo es señalar que lo “civilizado” es para este proyecto el modelo moderno – ilustrado europeo, caracterizado por su fe en la razón, en algunos aspectos relevantes de la economía capitalista emergente, en una cierta democracia elitista, en la superación de la superstición y todas las creencias que según estas corrientes tenían a América en el atraso (De ahí que “todas las verdades se tocan” al decir de Andrés Bello quién pretende iluminar tan oscura realidad chilena-latinoamericana).

Como señalé antes, el “civilizar” fue una enérgica evidencia para someter, y en algunos casos, exterminar a los pueblos originarios imponiéndoles una cultura que le era ajena. El caso del proyecto modernizador europeizante aplicado en el sur de Chile terminada la Guerra del Pacífico lo demuestra[1]. Como puede deducirse de lo sintéticamente expuesto, la educación era el medio privilegiado de este proyecto. En el caso chileno las instituciones que mejor representaron esta orientación fueron el Instituto Nacional y la Universidad de Chile, cuyos objetivos forman parte de esta gran cruzada “civilizatoria”.

En este contexto se desenvuelven las figuras de Bello y Sarmiento. El primero con una mirada integral, universalista que apunta al intelectual ilustrado, que a través del conocimiento y la razón como iluminadora de un futuro y un progreso no la disocia de la moral. Es más, la integra, las hace (razón – moral) dialógicamente probables y en ese sentido Bello propone en la idea fundacional de un convulsionado y desordenado nuevo país, una orientación integral para salir del estado de barbarie alojada en las ciencias, las letras (gramática por ejemplo), el derecho y la moral, pero con la sentencia de que en cada ámbito “todas las verdades se tocan”.  Es un intelectual ilustrado, fundacional, universal y temerario.

Sarmiento por otro lado es marcadamente un intelectual también ilustrado, pero modernizador desde la óptica europeizante. Bello en su discurso inaugural también menciona las palabras bárbaro y además ensalza las virtudes de países europeos que salieron de ese estado de retraso intelectual y moral. Pero Sarmiento radicaliza el discurso.  Es necesario blanquear el continente a fin de instalar (fundar) las virtudes europeas en tan agreste terreno como el americano, cuya población se encuentra en estado de retaso moral e intelectual tal, que amerita una cruzada civilizatoria que solo desde la razón moderna-modernizante se pueda lograr.

Ahora bien, los dos representaron figuras fundantes, con mirada moderna, intelectuales que reconocieron en la palabra y la palabra escrita principalmente el potente motor y promotor de las ideas ilustradas. Bello reconoció en la difusión de la prensa (máquina) la potencia que hoy vemos en Internet como movilizadora del conocimiento (disculpen la licencia comparativa). Sarmiento entendió la potencia de la prensa (noticiosa) como de fuerza destructiva como constructiva. La palabra material es relevada a rango indiscutible (¡como nos recuerda a Kant! cuando señalaba que “Entiendo por uso público de la propia (mente) aquél que alguien hace de ella en cuanto docto ante el gran público del mundo de los lectores[2]).

Por otro lado fueron intelectuales que entendieron la importancia del rol de la educación. En un Chile donde la investigación educativa era inexistente y hasta ese momento los escasos fundamentos de la educación se alojaban en lo que llamo “el pensamiento educativo”[3], el que a su vez se había alojado históricamente en órdenes religiosas,  ellos durante gran parte del siglo XIX fueron máximos exponentes desde la óptica liberal.


[1] Como consigno en Sánchez, Freddy: La llegada de colonos suizos a la comuna de Ercilla desde la mirada de sus descendientes http://critica.cl/ciencias-sociales/la-llegada-de-colonos-suizos-a-la-comuna-de-ercilla-desde-la-mirada-de-sus-descendientes-1

[2] Kant, Emanuel: “Respuesta a la pregunta por la Ilustración” En ¿Qué entendemos por Ilustración?. Colección Clásicos del pensamiento. Volumen 43. 3º edición. Editorial Tecnos. Madrid. 1993. P. 19.

[3] Sánchez, Freddy: Pensamiento e investigación educativa en chile: Tránsito histórico hasta mediados del siglo XX: http://critica.cl/educacion/pensamiento-e-investigacion-educativa-en-chile-transito-historico-hasta-mediados-del-siglo-xx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s